jueves, 15 de agosto de 2013

LEER NO TIENE DESPERDICIO...........


Coronado desmiente la versión de los sindicatos y considera que actuó “cumpliendo con sus responsabilidades”

El concejal de Policía Local del Ayuntamiento de El Puerto, Carlos Coronado, ha salido al paso de la última denuncia de UPLBA y UGT, que además han pedido su dimisión por “extralimitarse en sus funciones”, lamentado las expresiones utilizadas por estos sindicatos, cuyos representantes “intentan un ataque personal cruzando unos límites que no pueden ser admitidos”. Además de llamarlo “sheriff”, le recordaban que “tenemos entendido que es un buen maestro de escuela, pero esto no es el colegio, los policías no son niños; usted es solo concejal, no es técnico, no debe dar órdenes, no está cualificado”.

El edil andalucista ha dado su versión de lo sucedido el pasado viernes 9 de agosto en la plaza de toros, cuando los sindicatos aseguran que ordenó a dos agentes que se encontraban en el recinto trabajando a abandonar el lugar, además de acusarles de estar borrachos. Coronado defiende que “actué cumpliendo con las responsabilidades que tengo como concejal”.

Relata en una nota remitida a DIARIO Bahía de Cádiz que se encontraba con su familia disfrutando de la corrida. Y en un momento determinado de la noche, fueron varias las personas que le indicaron que en la zona de toriles se encontraban dos agentes, “ago que no es lo habitual”. Añade que fue al encuentro con los policías, “extrañado por la posición de los mismos” y para preguntarles precisamente por su situación.

Al entrar en el recinto –agrega- se encontró con los policías y personal civil, portando todos bebidas en sus manos. El edil asegura que en todo momento se dirigió a ellos “en términos respetuosos” –la versión de los sindicatos es que actuó “de forma grotesca y altanera, o sea elevando el tono de voz”-. Les preguntó si se encontraban de ‘punto verde’ -tiempo de descanso durante su servicio- y la respuesta de ambos fue negativa. En todo caso, quiso saber las razones por las que estaban en toriles y los agentes contestaron que habían ido a hablar con responsables de los festejos para conocer la hora de finalización.

El concejal del PA les insistió en que “debían regresar a su punto de servicio, que era controlar el tráfico en las inmediaciones de la plaza de toros” y considera que “podían haber conocido la respuesta preguntando a las primeras personas que vieron al acceder a la plaza, sin necesidad de acabar en toriles”.

Con respecto a la prueba de alcoholemia realizada a los agentes –según los sindicatos, les acusó de borrachos-, Carlos Coronado afirma que su realización forma parte del procedimiento y que de estos hechos tuvo conocimiento inmediato el oficial del servicio, que además redactaba un informe. Las pruebas practicadas se realizaron en la sede de la Jefatura Local, sin que tuvieran que realizarse en presencia del concejal, que optó por quedarse en los toros.

Al respecto, apunta que el resultado de estas pruebas (0,00 mg/l) “viene a aclarar que no se había consumido alcohol, lo alarmante hubiera sido lo contrario”. Y remarca que su discutida actuación tuvo por objeto “aclarar las razones por las que dos agentes de servicio no se encontraban en su punto de destino” y ha negado tajantemente que dudara del resultado obtenido en las pruebas.

Sobre las críticas vertidas por los sindicatos, que a su entender “no dudan en entrar en aspectos personales”, Coronado ha pedido a sus representantes que “abandonen el ataque personal”, y exige “el mismo respeto que ellos me solicitan y que, por supuesto, yo sí practico a diario”.

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